Saona surge de una historia de amor.

Amor a una cala de Formentera, a una persona, a una forma de comer, de sentir y de vivir. Amor a una cultura que nos anima a disfrutar de la gastronomía, de las personas y del entorno. Amor a unos colores, una luz y una sensibilidad especial por los detalles. Saona nació, para que ames el Mediterráneo cada día.
Saona, amor al Mediterráneo.

¿Cuándo fue la última vez que pensaste «esto es vida»?

Nosotros hoy.
Lo hicimos ayer y lo haremos mañana.
Siempre hay un motivo, por pequeño que sea, para celebrar las cosas buenas.