Paula Sinisterra – Equipo de sala de Saona Santa Bárbara

Empezó trabajando en verano en Saona Cortes Valencianas y ya lleva dos años con nosotros. Lo que más destaca del equipo que trabaja con ella es el compañerismo y la unión que forman cada uno de ellos.

Su prioridad es complacer al cliente en todo momento para que no le falte de nada, se sienta cómodo y pueda disfrutar de una buena experiencia. 

¿Cómo es tu experiencia trabajando en Saona?

Única. Está claro que siempre hay días mejores que otros, pero los días buenos te hacen olvidar los malos. Trabajar en Saona no es simplemente ir a servir a los clientes. Para mí es encontrarte con tus compañeros, trabajar en equipo, apoyarnos entre todos y al finalizar el servicio mirarnos y echarnos a reír, simplemente con una mirada sabemos cómo ha ido el servicio y tratamos de mejorar los fallos que hayamos podido tener. 

Cuando tú eres el cliente y vas a comer a un restaurante, ¿qué crees que es lo más importante para tener una buena experiencia?

Para tener una buena experiencia la propuesta gastronómica es muy importante pero para mí el trato con el cliente lo es todavía más. Cuando salgo a comer me gusta que el equipo de sala sea simpático, que me trate bien y me haga sentir a gusto. Tanto la comida como el servicio deben ser buenos ya que son dos pilares fundamentales para tener una buena experiencia e irte con ganas de repetir. 

Si tuvieses que recomendar un plato, ¿cuál sería?

Elegir sólo un plato es difícil. Si tuviese que recomendar un entrante me decantaría por la ensalada de espinacas baby, queso de cabra, piñones y crujiente de jamón. ¡Soy muy fan del queso de cabra y me cuesta resistirme! Y como principal, el canelón trufado de longanizas, setas y parmesano. ¡Está muy cremoso y el toque de trufa me encanta!

¿Tienes algún recuerdo especial de algún cliente?

Muchos. Lo que más me gusta de mi trabajo es estar en contacto con la gente, es muy enriquecedor. Haces amistad con clientes que vienen todas las semanas y al final terminas conociéndoles y son como parte de tu familia. Se interesan por mí, me preguntan y se crean conexiones muy bonitas. 

Recuerdo a un cliente que venía con sus hijos y me contó que se iban a pasar el año nuevo a Disneyland. Cuando vino a comer al restaurante me regaló una taza de Disney de recuerdo del viaje. Estos detalles son los que hacen que aprecie cada día más mi trabajo. 

Un lugar para perderte y descansar unos días

Siempre suelo viajar por la costa mediterránea. Me gusta irme con mis amigos, pareja o simplemente con mi perro a pasar unos días al lado de la playa con una camper, sin grandes lujos. Gozar de la tranquilidad escuchando la marea por las noches, hacer snorkel y quién sabe si algún día me atreva con el  buceo.